España se enfrenta al doble reto de combatir la inactividad física -una de las principales causas de enfermedades prevenibles- y al mismo tiempo gestionar unos presupuestos públicos y sanitarios limitados.
La actividad física aporta beneficios fundamentales en las dimensiones sanitaria, social y económica. A pesar de estos beneficios, el costo sigue siendo la principal barrera que impide una mayor participación.
Este estudio busca responder una pregunta crítica: ¿pueden los beneficios sociales de reducir los costos de las instalaciones de fitness, medidos como retorno social de la inversión (SROI), justificar la inversión financiera hipotética requerida?
Utilizando datos de una encuesta nacional de consumidores y el modelo SROI patentado de Portas Consulting, este estudio examina los impactos potenciales de las reducciones de precios específicas.

