Todos los que hemos trabajado en las organizaciones deportivas podemos afirmar que uno de los principales problemas que nos hemos encontrado en la gestión deportiva es el derivado de los recursos humanos, pues las personas siempre suelen ser el problema más importante que tenemos que gestionar, bien sea con nuestros superiores o con nuestros subordinados, y ello nos lleva a tener que aprender habilidades sociales y emocionales para poder liderar con eficacia y que ello nos permita obtener el mejor rendimiento del equipo humano que gestionamos y que tenemos para alcanzar los fines del modo más eficiente posible.
Si queremos desarrollar nuestras habilidades y competencias directivas, primero deberíamos plantearnos esta pregunta: ¿Qué entendemos por dirigir?
Suele pasar con cierta frecuencia que la mayoría de los directivos se quejan de que no tienen el equipo adecuado para obtener el máximo rendimiento de su gestión; es lógico que no siempre podamos elegir al equipo que tenemos, pero si se adquieren las habilidades directivas necesarias (técnicas, emocionales y sociales) sí podemos mejorar de forma eficiente el rendimiento de dicho equipo y fomentar que cada uno dé lo mejor de sí mismo y lo aporte a la organización.
